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Bienvenido a Yoga con Saeed

Vive en el momento

“Escucho y olvido
Veo y recuerdo
Hago y entiendo” – Proverbio Chino

Según Pascal “No vivimos nunca, sino que esperamos a vivir; y anhelando siempre ser felices, es inevitable que nunca lo seamos."

La gente que práctica el yoga físico y que aplica la calma mental a su vida cotidiana, es más probable que permanezca tranquila ante las llamadas situaciones de “estrés”, tales como los embotellamientos de tráfico, los problemas financieros y los encuentros con personas y/o emociones difíciles. La relajación y la calma mental son de gran ayuda en cualquier situación de este tipo.

En palabras de Cicerón, “claridad de pensamiento”, es más probable que se presente en alguien capaz de concebir o idear soluciones prácticas a las dificultades cotidianas. En momentos de estrés, la conciencia propia nos ayuda a hacer elecciones sabias y a tomar las decisiones correctas.

La autoconciencia es la habilidad de reconocer los sentimientos en cuanto éstos ocurren en el cuerpo. Poder manejar dichos sentimientos, en el momento y de forma adecuada, es una habilidad que resulta de la cultivación de dicha autoconciencia, por lo tanto, vale la pena hacer el esfuerzo. En pocas palabras, la autoconciencia te puede ayudar a manejar tus sentimientos más profundos con una cantidad mucho menor de estrés, lo cual te llevará a desarrollar un pensamiento consecuente.

Creo que el camino hacia la buena salud, la vitalidad, los buenos sentimientos y el autocontrol comienza dando apoyo a los procesos psicológicos propios del cuerpo a través de los seis esenciales. Esto puede transformar todo tu ser, pasando de un estado donde la mente está agobiada a un estado donde se encuentra en paz. Puede también aumentar tu efectividad en muchas situaciones, reducir la ansiedad, incrementar la vitalidad, fortalecer el pensamiento y el poder de decisión.

Todos nosotros poseemos, dentro de nosotros mismos, en cada momento de nuestras vidas y bajo cualquier circunstancia, el poder de transformar la calidad de nuestras vidas. Si la vida te da limón, haz limonada.

“La tragedia de la vida no es que ésta se acabe muy pronto, sino que tardamos mucho en empezarla.”
Kalidaas, Siglo V, poeta Indio.

Exigiéndote demasiado
Relaja tu mente
Relaja tu cuerpo
Relájate a ti mismo

Desafortunadamente, la mayoría de las personas tiende a olvidar su salud mientras la tiene: llevan una mala alimentación, están muy desmotivados para hacer ejercicio y viven en una condición cercana a la tensión permanente. Muchos beben o toman pastillas cada vez que algo está mal y es hasta que las pastillas pierden su efecto, cuando la gente empieza a preocuparse y mirar hacia otros lados para encontrar la cura a los problemas causados por una mala alimentación. Y es entonces, tal vez, cuando se toma con seriedad la conciencia sobre el estrés, el yoga, la relajación y la respiración, como una medida de último recurso.

Una de las cosas más positivas que puedes hacer en tu vida es empezar a hacer yoga. No tienes nada que perder. Puedes ganar una profunda comprensión de las cosas, mayor salud y un grado significativo de ecuanimidad con la práctica de los seis esenciales.

Ama tu mente
Ama tu cuerpo
Ámate a ti mismo

El dominio de la mente
Conocer, Comprender y Saber dejar ir

El yoga es un enfoque sistemático a través del cual podernos mejorar nuestra salud física y mental. Entre otros beneficios nos enseña que, al ser conscientes de nuestra respiración y enfocando nuestra atención en ella, podemos ganar control de nuestras emociones y aprender lo que éstas nos están diciendo. Haciendo esto lograremos mejorar nuestra salud física.

Sin embargo, la salud emocional (y física), dependen también del uso racional de nuestros cerebros. En otras palabras, el estar enojados, deprimidos, calmados, felices, etc., depende principalmente de cómo utilizamos nuestro cerebro, más que de nuestras circunstancias particulares. Si pensamos racionalmente, podemos disfrutar de estados de calma mentales o lograrlos más fácilmente si nuestra forma de pensar es razonable.

Sólo tú mismo puedes decidir lo que vas a pensar, y por lo tanto, decidir cómo te vas a sentir acerca de las distintas situaciones y personas con quien te topas. Pensar racionalmente depende, entre otras cosas, de técnicas como el “Conocimiento, Entendimiento y Dejar ir”, además, se necesita también de una “Respiración consciente (conciencia relajada de nuestra respiración)”. Conocerás éstas y otras técnicas relevantes en el curso, y, poniéndolas en práctica en tu vida diaria, aprenderás a crear energía, tranquilidad y relajación para ti mismo, o sea, una óptima salud física y mental.

Por ejemplo, una respiración controlada calma el cerebro y mejora nuestra habilidad de pensar racionalmente. Si fallamos al controlar nuestra respiración, nuestro cerebro se vuelve demasiado agitado y no puede utilizar la información que tiene disponible de una manera eficaz. Como resultado, generamos una molestia emocional con nosotros mismos y también tendemos a comportarnos en una forma inadecuada (es decir, en una manera que no está de acorde a nuestros mejores intereses y que puede parecer desagradable para otras personas).

El conocer, comprender y saber dejar ir, al igual que la respiración consciente, no son técnicas realmente. Son más bien, habilidades que puedes desarrollar interiormente a través del aprendizaje y la práctica persistente de ellas, hasta que se conviertan en formas habituales de responder a los diversos incidentes que encuentras en la vida diaria. Sin embargo, no creas sólo lo que yo digo, ven al curso para que puedas EXPERIMENTAR los beneficios por ti mismo. Es sólo a través de la EXPERIENCIA DIRECTA (bajo la tutela de profesores capacitados) que esto se puede lograr.

No voy a dar ningún reglamento a seguir o métodos que van a garantizar una vida libre de problemas al cien por ciento, porque TALES REGLAS no existen, lo que hay son sólo habilidades como las que aprenderás en el curso. Una vez que las aprendas y que empieces a aplicarlas persistentemente, te darás cuenta de que puedes reducir o superar los problemas, o al menos, enfrentarlos con una mínima molestia.

Sé consciente del estrés
Cada vez se hace más y más difícil poder hacer cosas tan ordinarias tales como el desplazarnos al trabajo, hacer las compras, manejar el auto, viajar en tren o en autobús, hacer arreglos a la casa – la lista es interminable-, sin vernos envueltos, a regañadientes, en una tediosa red de dificultades cada día de nuestras vidas. Estos conflictos, totalmente improductivos, generan grandes niveles de tensión, y por lo tanto, son también potentes progenitores de estrés. No hay otra válvula de escape más que estar preparados para transformar dichos conflictos en calma, claridad, vitalidad y armonía (perder la paciencia no es el mejor camino, ya que eso sólo te hace ver peor, lo cual te envenena más).

En dichas situaciones, algo debe hacerse para difuminar la reciente tensión creada. Si no haces algo de manera inmediata, ésta se irá acumulando, como el vapor en la tetera, hasta que la tapa reviente. Esto puede, a su vez, desembocar en algo tan grave como una enfermedad coronaria del corazón, un derrame cerebral, o cualquier otro problema de salud relacionado con el estrés. Busca un área alternativa que te dé satisfacción. Si eliminas las cosas que te causan presión o que te generan tensión, sin causar más conflicto o restricción, generarás un sentimiento de seguridad, felicidad emocional y alegría, y no de estrés.

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